Recomiendan desdoblar el tipo de cambio

Luego de que el Gobierno saliente aumentara las restricciones a la compra de dólares, economistas analizan alternativas de control para alentar el ingreso de divisas a la economía ¿Qué va a pasar después de diciembre?

Economistas de la UBA recomiendan, como alternativa al cepo, un sistema de desdoblamiento del tipo de cambio con un mercado financiero libre y otro para operaciones comerciales. La propuesta apunta a desalentar el desarrollo de un mercado paralelo y a permitir un mayor ingreso de dólares a la economía formal.

Emiliano Libman, profesor de la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA, se refirió a la política cambiaria implementada por el Gobierno de Mauricio Macri tras la salida del cepo en 2016, que provocó una aceleración de la inflación. “No corrigió el desequilibrio externo, con exportaciones que ya llevan una década de estancamiento (aunque muestran un ligero repunte en los últimos años) y que hacen que gran parte del abastecimiento de divisas dependa de los movimientos de capitales”.

Al respecto, señaló que “no es recomendable desregular completamente el mercado de cambio en un sistema con alta inflación, menos todavía utilizando una tasa de interés como instrumento de combate de la inflación, porque se está incentivando el ingreso de capitales especulativos. Es un factor de inestabilidad excesivo”.

Lo cierto es que el cepo volvió a instalarse en septiembre de este año y que, en el marco de las elecciones presidenciales, se optó por reforzar la restricción de 10.000 a 200 dólares por mes. “Con una transición política en el medio, sin posibilidad de tomar medidas de fondo, primero se tomó una medida tímida, posiblemente especulando con el resultado de las elecciones. La última medida es un baño de realidad”, afirmó.

¿La medida alcanza para llegar hasta el 10 de diciembre? “Sí. La señal de alivio más obvia es que el dólar oficial no se mueva tan bruscamente como lo venía haciendo. El peligro es que deje de ser relevante para la toma de decisiones. Pero en la medida que las regulaciones, bien o mal diseñadas e implementadas, se mantengan y siga habiendo un grupo de bienes y de decisiones económicas que dependan de este dólar, esto va a traer tranquilidad”, dijo Libman, aunque advirtió que no se estarían resolviendo otros problemas.

“En este contexto, es posible frenar la caída de reservas, pero es difícil detenerla por completo. Sin ingresos voluntarios de capitales o excedentes por cuenta corriente, la situación no se va a poder sostener. En ese sentido, con el cepo actual no alcanza”, dijo Libman

“Mi impresión es que probablemente haya que tomar medidas de fondo para restablecer el equilibrio de las cuentas externas, por lo cual seguramente va a haber un proceso de negociación y reestructuración de la deuda. También habrá que tomar medidas para desacelerar la inflación, porque no es posible tener un sistema cambiario en el cual atajás permanentemente el dólar. Después de diciembre empieza otro partido. Pero estamos dos a cero a bajo”, lamentó.

Desdoblamiento

Según el economista, “como está diseñado actualmente, el sistema de control de cambios es muy restrictivo porque penaliza excesivamente a quienes tienen una posibilidad genuina de ingresar dólares en la economía. En cambio, otorga incentivos para canalizarlos por el mercado informal. En este contexto, es posible frenar la caída de reservas, pero es difícil detenerla por completo. Sin ingresos voluntarios de capitales o excedentes por cuenta corriente, la situación no se va a poder sostener. En ese sentido, con el cepo actual no alcanza”.

“Una alternativa es desdoblar el sistema y, de alguna forma, legalizar el mercado paralelo para que la gente tenga un incentivos para entrar dólares. ¿Cómo sería un desdoblamiento? Libman recordó la experiencia de la década de 1930 cuando, tras un sistema libre, se instaló un control de cambios muy severo que también motivó la aparición de un mercado negro, hasta que en 1933 se optó por el desdoblamiento y se desarrolló un mercado oficial donde se podía comprar y vender dólares, de manera libre y a un tipo de cambio más alto, como el que hoy llamaríamos financiero. A la par, se desarrolló un tipo de cambio comercial, más regulado, para importaciones de productos esenciales, con el objetivo de evitar que esos precios fluctúen tan intensamente como el dólar financiero, y para liquidar exportaciones tradicionales.

El cepo volvió a instalarse en septiembre de este año y, en el marco de las elecciones presidenciales, se optó por reforzar la restricción de 10.000 a 200 dólares por mes.

“Esto es técnicamente posible. Después hay cuestiones relacionadas con la normativa de los acuerdos comerciales y aspectos regulatorios que quizás ahora no son tan factibles como lo eran hace 90 años. Pero en principio, como estamos ante una emergencia, creo que habría que empezar a pensar en un sistema de este estilo”, opinó.

Riesgos

“Cuando se levantó el cepo en 2016, el Gobierno pensaba que la mayoría de los precios estaban formados por el dólar paralelo. Ese es el riesgo de un sistema de control y la razón por la cual el desdoblamiento es un poco más sensato. Si se deja que el mercado paralelo, extraoficial e ilegal, determine o sea relevante para la formación de precios y la toma de decisiones, va a ser un problema. Por eso conviene blanquearlo para poder intervenir y tener alguna injerencia en ese precio”, afirmó el economista de la UBA.

“No creo que el próximo gobierno plantee levantar el cepo. Sí vamos a estar expuestos a que el sistema de regulaciones se vaya endureciendo cada vez más. Cuando sucede esto se alienta un mercado extraoficial. Muchos agentes importadores y exportadores empiezan a tomar ese dólar como referencia y se pierde el control”, dijo.

“Todavía no sabemos cómo va a ser el armado de los grupos de trabajo económico del próximo Gobierno. Me da la impresión de que posiblemente sea más permeable a otras alternativas, como el desdoblamiento. Pero es sólo una especulación”, concluyó.

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