Mujeres, las más afectadas por el desempleo y la precariedad laboral

21% de las mujeres económicamente activas con menos de 29 años no tienen trabajo y el 37% de las asalariadas son informales. Además, las tasas de participación laboral femeninas son más bajas en la Argentina en comparación con otros países de la región y afectan en mayor medida a la población más joven y con hijos.

Maurizio remarcó la necesidad de implementar o fortalecer algunas políticas del mercado de trabajo que contribuyan a dar sostén de ingresos, especialmente a las mujeres de bajo nivel educativo.

 Las cifras de desempleo vienen creciendo en la Argentina e impactando en casi todos los sectores de la economía. En este contexto, un trabajo de la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA advierte que las mujeres son el segmento de la población más afectada, en mayor medida las jóvenes y con baja educación, cuyas tasas de participación laboral también disminuyeron en los últimos años, incluso en relación a otros países de la región.

“Hay una oferta creciente de la población que se vuelca al mercado de trabajo y que no encuentra puestos disponibles”, dijo Maurizio

“Hay una oferta creciente de la población que se vuelca al mercado de trabajo y que no encuentra puestos disponibles”, explicó Roxana Maurizio, especialista en economía laboral de la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA y subdirectora de la carrera de Economía, al referirse a la tasa de empleo, estancada desde 2007 en valores cercanos al 42%, pero que durante 2018 exhibió una dinámica decreciente.

Al mismo tiempo, en 2018 los salarios formales tuvieron una caída promedio del 5% respecto del año anterior (con pérdidas acumuladas desde 2016). Esta tendencia decreciente se agudizó en los últimos meses del año pasado y en los primeros de 2019. Los últimos datos dados a conocer por el INDEC muestran caídas mensuales de 10%, que están en relación con la aceleración que registró la inflación. La situación de los trabajadores informales sería aún peor.

“El grupo poblacional más afectado son las mujeres jóvenes, respecto de los adultos y de los hombres: 21% las mujeres activas con menos de 29 años están desempleadas (contra 15% entre los hombres de igual tramo etario) y el 37% de las asalariadas son informales (contra 32% entre los hombres), según las últimas cifras del cuarto trimestre de 2018”, indicó Maurizio, quien también es investigadora independiente del CONICET y del Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP-BAIRES).

El grupo poblacional más afectado son las mujeres jóvenes, respecto de los adultos y de los hombres: 21% las mujeres activas con menos de 29 años están desempleadas (contra 15% entre los hombres de igual tramo etario) y el 37% de las asalariadas son informales (contra 32% entre los hombres), según las últimas cifras del cuarto trimestre de 2018

La investigadora subrayó que la tasa de participación de las mujeres en el mercado del trabajo es más alta en la Argentina respecto de otros países menos desarrollados de América latina, pero mas baja en comparación con países de similar estructura.

En este sentido explicó que la tasa de actividad femenina en la Argentina registró valores superiores al promedio de la región hasta 2002, cuando se estancó, a diferencia de otros países de América latina, donde, por el contrario, las mujeres continuaron creciendo en su participación económica.

“El estancamiento registrado en la oferta femenina durante el nuevo milenio en nuestro país involucró a mujeres con diferentes niveles educativos, pero sobre todo afectó a aquellas que poseen menores ingresos y escolaridad, con presencia de niños en el hogar, que por lo general acceden a empleos informales, de bajos ingresos y a tiempo parcial”, detalló.

Según la docente de la UBA, quién investigó estos aspectos de manera conjunta con el economista Luis Beccaria, este estancamiento en la participación de las mujeres podría explicarse, en parte, por la mejora económica generada tras la crisis de 2001, con mayores niveles de empleo en los hombres. Esta situación podría haber desincentivado a algunas mujeres a buscar empleo, también debido al tipo de puestos precarios a los que generalmente acceden.

Por otra parte, el trabajo muestra que las mujeres con nivel universitario completo registran una tasa de participación económica significativamente más elevada que el resto de las mujeres, sugiriendo una alta heterogeneidad al interior de la oferta laboral femenina.

El estancamiento registrado en la oferta femenina durante el nuevo milenio en nuestro país involucró a mujeres con diferentes niveles educativos, pero sobre todo afectó a aquellas que poseen menores ingresos y escolaridad, con presencia de niños en el hogar

En el marco de la crisis actual que atraviesa la economía argentina, Maurizio remarcó la necesidad de implementar o fortalecer algunas políticas del mercado de trabajo que contribuyan a dar sostén de ingresos, especialmente a los trabajadores más afectados, entre los cuales se encuentran las mujeres de bajo nivel educativo.

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