Logros y deudas de la Asignación Universal por Hijo

Si bien la protección de ingresos a los hogares más vulnerables mostró importantes avances en la Argentina, aún existen 1,6 millón de niños sin cobertura y es necesario aumentar los recursos públicos para eliminar la pobreza.

Un trabajo coordinado por la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA destacó a la Asignación Universal por Hijo (AUH) como una política de inclusión fundamental en la Argentina. No obstante, los investigadores advirtieron que aún hay 1,6 millón de niños y adolescentes en situación de vulnerabilidad que no cuentan con la cobertura y concluyeron que, si bien el impacto social del programa es significativo, está lejos de ser determinante a la hora de eliminar la pobreza o reducir la desigualdad.

La información surge de un trabajo presentado en marzo de 2018 (http://iiep-baires.econ.uba.ar/ficha_pub.php?id=448), solicitado por UNICEF, la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES) y el Ministerio de Desarrollo Social de la Nación. Participaron investigadores del Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP UBA-CONICET) en colaboración con el Centro de Estudios Distributivos, Laborales y Sociales de la Universidad Nacional de La Plata y otros centros académicos del país. El objetivo fue evaluar los alcances de la AUH y una eventual expansión a sectores de la población que aún no cuentan con la prestación o que, si bien la perciben, continúan estando por debajo de la línea de pobreza.

Algunas de las principales conclusiones del informe sostienen que la protección a la niñez en Argentina registró importantes avances pero aún requiere mejoras para consolidarse. En este sentido, se afirma que una mayor integración o articulación entre las diferentes instancias institucionales involucradas podría generar un impacto más efectivo sobre la reducción de la pobreza y la desigualdad.

Hogares vulnerables sin cobertura

Según Oscar Cetrángolo, coordinador del estudio, “los resultados a los que arribamos muestran que en general la AUH está bien focalizada. No obstante aún queda un conjunto significativo de hogares que no tienen cobertura”. En efecto, en los hogares más pobres (primer decil de ingresos), mientras el 22% cobra asignación familiar contributiva y el 43% percibe la AUH, existe un 27% de familias que no están cubiertas.

Fuente: Estudio en base a datos de ENAPROSS (2015)

El informe indica que el 12,6% del total de niños, niñas y adolescentes de la Argentina (1,6 millón de personas) aún no posee una asignación familiar así como tampoco es beneficiado por una deducción en el impuesto a las Ganancias.

Al respecto, Cetrángolo detalló: “Sobre un total de casi 13 millones de niños, 4,5 millones tiene asignaciones familiares contributivas provistas por la ANSES, y 1,2 millón recibe asignaciones de los gobiernos provinciales. Además cerca de 4 millones accede a la AUH. Hay una población de 800.000 que tiene otros programas provinciales. Y hay más de 1 millón de chicos que pertenecen a familias de mayores ingresos, que generan descuentos en el impuesto a las ganancias”.

“Tenemos un universo de 1,6 millón que queda por fuera, sin ningún tipo de cobertura ni de descuento a las Ganancias, pero que debería esta cubierto. Por eso una buena parte del trabajo que realizamos se concentró en indagar sobre las razones que responden a esa falta. El problema es que hay que salir a encontrar a esas personas porque si bien están en condiciones de percibir la asignación, por alguna razón no se están presentando a reclamarla”.

¿Por qué no acceden a las prestaciones previstas? “Algunas razones son normativas, que habría que corregir. Por ejemplo, 12.000 chicos son el sexto hijo, y el plan sólo cubre hasta el quinto. Por otra parte hay algunos extranjeros con problemas de registro de su residencia y 300.000 personas tienen problemas con la presentación de la libreta educativa o sanitaria que da cuenta del cumplimiento de las condicionalidades. Además hay un grupo que está excluido por norma”, dijo Cetrángolo. Y señaló que el grupo más importante está conformado por 1,1 millón de niños cuyas razones para no cobrar no pudieron ser identificadas.

Fuente: Elaboración propia sobre la base INDEC, BESS 2016, Ministerio de Trabajo 2015, ENAPROSS 2015 y Boletín Mensual AUH Septiembre 2016.

Por otra parte, el informe señala que la desprotección es mayor en ciertos grupos etarios, entre los cuales se destaca el caso de los niños y niñas menores de un año, donde los niveles de cobertura sólo alcanzan al 53%.

¿Pobreza cero?

Según Cetrángolo, “La AUH está bien focalizada. No obstante aún queda un conjunto significativo de hogares que no tienen cobertura”.

En el trabajo presentado ante UNICEF también se indica que si bien el impacto social de la AUH es significativo, dista de ser determinante en términos de eliminar la pobreza o reducir fuertemente la desigualdad. En 2016 la asignación permitió que sólo al 10% de los hogares receptores abandonaran la condición de pobreza (5% menos que en 2015).

“La prestación resulta insuficiente para sacar de la indigencia a hogares con niños, niñas y adolescentes debido a que alcanza a las dos terceras partes de la Canasta Básica Alimentaria y apenas al 27% de la Canasta Básica Total, que definen las líneas de indigencia y pobreza, respectivamente”, informó el investigador de Económicas.

Además, se estima que los recursos necesarios que permitirían eliminar la pobreza de los hogares que no perciben la AUH equivale a 0,85% del PIB (un incremento del 163% sobre gasto actual). Para eliminar la indigencia se requiere un monto adicional de 0,33% del PIB. En el caso de los hogares que hoy perciben la AUH se requeriría un gasto de 2,4% del PIB para eliminar la pobreza y 0,8% del PIB para eliminar la indigencia.

Desafíos

Existen diferentes tipos de barreras al acceso o al sostenimiento de la AUH por el no cumplimiento de condiciones relacionadas con la educación y la salud. No obstante, los investigadores coincidieron en que la AUH provoca un impacto positivo sobre las tasas de asistencia a la secundaria en los varones, que no se estaría repitiendo en el caso de las mujeres. Por otro lado, el efecto de la condicionalidad con relación a la salud (consultas al médico) parece no ser relevante, aunque sí se observan ventajas en el acceso a los remedios, debido a que los hogares que reciben AUH tienen más probabilidades de obtenerlos de manera gratuita.

“Las dificultades de accesibilidad a las instituciones y a la información necesaria para cumplimentar la tramitación y permanencia en el programa resultan un punto crítico para lograr un mayor nivel de cobertura de la AUH”, advierte el informe, y señala que “la articulación con instituciones locales parece ser un desafío pendiente para aceitar los trámites de las poblaciones que se encuentran excluidas”.

Según los investigadores, esta mayor articulación entre las instituciones involucradas ayudaría a consolidar el sistema, mejorarlo y adaptarlo a los cambios que podrían producirse hacia el futuro.

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