Higiene urbana, una política de comunicación con mal olor

Un informe de la UBA advierte sobre la dificultad para acceder a la información pública y señala irregularidades en las últimas dos licitaciones vinculadas con el área de higiene urbana del Gobierno porteño. 

Una investigación de la Universidad de Buenos Aires advierte sobre el gasto destinado por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires en las campañas de comunicación sobre el manejo de los residuos sólidos urbanos, así como la inexistencia de licitaciones en la materia y la dificultad para acceder a la información que debería ser pública.

Las críticas apuntan al Plan de Relaciones con la Comunidad del Servicio Público de Higiene Urbana, que entre 2005 y 2018 ejecutó 1.295 millones de pesos (un promedio de casi 10 millones de dólares al año) para modificar las conductas de los ciudadanos y provocar un cambio cultural a partir de campañas de comunicación masivas y directas.

“El Plan de Relaciones con la Comunidad se administra de forma arbitraria, discrecional, sin enmarcarse en la normativa vigente en materia de compras y contrataciones del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, con montos millonarios que no han podido ser identificados, mínimos niveles de control, transparencia y accesibilidad para con la ciudadanía”, determinó el trabajo de la UBA, dirigido por el investigador de la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA, Marcelo Corti, y el abogado Sebastián Baroccelli.

Los investigadores analizaron la documentación contractual de las últimas dos Licitaciones Públicas, Nacionales e Internacionales vinculadas con el Servicio Público de Higiene Urbana.

El informe fue realizado a partir de un Proyecto de Desarrollo Estratégico (PDE) de la Universidad de Buenos Aires, titulado “RSU: Hacia un cambio cultural en la gestión, transformación y reutilización de los Residuos Sólidos Urbanos”, cuyo objetivo fue evaluar la gestión del presupuesto del Servicio Público de Higiene Urbana y colaborar con el rediseño de las estrategias actuales de gestión. En este sentido, allí se propone una serie de políticas concretas para implementar ante la problemática de los residuos sólidos urbanos en el ámbito de la Ciudad de Buenos Aires.

Los investigadores analizaron la documentación contractual de las últimas dos Licitaciones Públicas, Nacionales e Internacionales vinculadas con el Servicio Público de Higiene Urbana (Nº 6/2003 y Nº 997/2013), incluyendo Pliegos de Bases y Condiciones, Contratos y readecuaciones. Además se evaluaron los métodos de planificación y ejecución del Plan de Relaciones con la comunidad.

“En el transcurso de la investigación pudimos observar un complicado y dificultoso acceso a la información, observándose un vacío absoluto en lo que refiere a la Licitación Pública Nacional e Internacional Nº 6/2003, derivado de impericia, negligencia, falta de información disponible o mala fe”, señala el informe, y agrega: “Ciertos puntos de la información demandada no se presentaron como fue solicitado, dificultando sustanciosamente su procesamiento y análisis. En este sentido, la mayoría de los valores relacionados con el presupuesto tuvo que ser calculado por el equipo de trabajo”.

“Al mismo tiempo, no se pudo informar el formato de planificación, gestión y evaluación del Plan de Relaciones con la Comunidad, a pesar de tratarse de montos sumamente significativos, lo que atenta directamente con la transparencia del servicio público de higiene urbana”, añade.

Transparencia

Con respecto a la LPNeI Nº 997/2003 se estimó que para este período se debiera contar con un presupuesto total de 916 millones de pesos, mientras se llevan ejecutados 809 millones, lo cual implica una diferencia entre presupuesto y gastos de 106 millones de pesos.

Las críticas apuntan al Plan de Relaciones con la Comunidad del Servicio Público de Higiene Urbana, que entre 2005 y 2018 ejecutó 1.295 millones de pesos.

Para la LPNeI Nº 997/2013, entre octubre de 2013 y marzo del 2018 se había gastado 664 millones de pesos en campañas de comunicación masivas y 145 millones en comunicación directa, representando un 82% y un 18% del gasto respectivamente.

Al mismo tiempo recomendaron que este tipo de contrataciones (las ejecutadas en el marco del PRC) deberían encuadrarse dentro de los términos de la Ley de Compras y Contrataciones de la Ciudad (Ley CABA Nº 2.095), donde se establecen las normas básicas de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires en los procesos de compras, ventas y contrataciones de bienes y servicios. No obstante, los investigadores de la UBA sostienen que las empresas que fueron adjudicatarias en el marco de la contratación del SPHU no contaron con un proceso competitivo para seleccionar a la empresa ejecutora, al menos informado por el Gobierno de CABA, que justifique o avale su participación.

Nuevas publicaciones

“Esta primera investigación que realizamos procuraba buscar cifras de inversiones y evaluar cómo se las ejecutó”, dijo Corti. Además, los investigadores añadieron al informe un proyecto de Ley que apunta a mejorar la gestión de los residuos. “Ahora estamos avanzando en otro trabajo donde tratamos de medir los impactos generados por esta inversión”, adelantó el docente de Económicas de la UBA.

A partir de esta investigación, durante el 2018 también se generó una publicación referida al Servicio Público de Higiene Urbana, que incluye autores de diversas áreas, tanto ambiental como económica y legal. Allí se comentan los avances del Proyecto de Desarrollo Estratégico de la UBA, así como la actividad y normativa actual relacionada con el Servicio Público de Higiene Urbana de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Incluso se hace referencia a casos de otros países en esta materia.

El libro, denominado “Gestión y derecho ambiental. Residuos Sólidos Urbanos – Hacia un cambio cultural en la gestión, transformación y reutilización”, se presentó recientemente en la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA, en el marco del Día Mundial del Medio del Ambiente.

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