El cooperativismo y la creación de un mundo más solidario

La pandemia de Covid-19 está afectando fuertemente el mercado de trabajo. En el Día Internacional del Cooperativismo, docentes de la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA, analizan el papel que podrían cumplir estas empresas para promover una salida económica post-pandemia que garantice ciertos equilibrios sociales

El pasado 4 de julio se celebró el Día Internacional de las Cooperativas 2020 bajo el lema “Las cooperativas y la acción por el clima”. En esta nota Julián D´Angelo, Walter Palacios y Rodolfo Mangas, docentes de grado y posgrado de Economía Social de la Facultad de Ciencias Económicas, analizan el rol de las cooperativas en la economía argentina y la función que cumplirán en el mercado laboral post pandemia.  

Unir a las personas

¿Qué son las cooperativas? Son empresas centradas en las personas, que pertenecen a sus miembros, que a su vez las controlan y dirigen, para dar respuesta común a las necesidades y ambiciones de carácter económico, social y cultural. Las cooperativas unen a las personas de manera democrática e igualitaria, en empresas sostenibles basadas en valores cuyo objetivo no es solamente crear riqueza, sino un mundo mejor a través de la cooperación. Para esto las cooperativas comparten una serie de principios acordados internacionalmente.

La Alianza Cooperativa Internacional (ACI) une, representa y asiste a las cooperativas en todo el mundo, se creó en 1895, la integran 109 países y representa a 1.200 millones de cooperativistas en todo el mundo. Esta institución actualmente es presidida por un representante del movimiento cooperativo argentino, Ariel Guarco, que tiene una importante trayectoria en el movimiento cooperativo local que ha trascendido y lo ha convertido en el principal referente de cooperativismo a nivel mundial.

Las cooperativas y la acción por el clima

El Día internacional de Cooperativismo se celebra en el mundo el primer sábado de julio, conmemorando un nuevo aniversario de la creación de la ACI, que busca el reconocimiento del Cooperativismo como un factor indispensable para el desarrollo económico y social. Este año la celebración tiene como lema “Las cooperativas y la acción por el clima”, poniendo eje en las consecuencias del calentamiento global y la necesidad de tomar medidas de forma inmediata, haciendo eje en cómo las cooperativas contribuyen a la lucha contra el cambio climático.

El lema elegido para la celebración de este año, sin dudas tenía además un significado muy valioso, ya que, las Naciones Unidas, habían declarado que, en 2020, debía comenzar la década de Acción para los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Se esperaba que 2020, además de ser el año de la puesta en pleno funcionamiento el Acuerdo del Clima de Paris, marcara el inicio de diez años trascendentales para alcanzar las metas planteadas para 2030.

El año 2019 había marcado un nuevo récord en las temperaturas del globo, las concentraciones de dióxido de carbono en la atmósfera habían alcanzado un nuevo pico y las emisiones de estos gases de efecto invernadero seguían en ascenso. La temperatura media mundial era, a finales del año pasado, aproximadamente un grado superior a la línea de base preindustrial y los desastres climáticos y geofísicos se habían cobrado la vida de 1,3 millones de personas en los últimos veinte años.

Que el árbol no tape el bosque: Cooperativismo y COVID- 19

Finalmente, este año esta conmemoración quedó envuelta en la pandemia del COVID-19 que atraviesa el mundo, con un costo importante en vidas y en la economía. En donde la crisis se da en el marco de condiciones de una alta fragilidad provocada por las desigualdades sociales y por los desequilibrios ambientales y de esta manera, la pandemia corrió fuertemente del centro de la agenda pública todos estos debates climáticos y ambientales que tanto había costado instalar.

Y como veremos luego, el importante peso de las cooperativas en la economía argentina, y del mundo, y los fuertes lazos de solidaridad, compromiso social y responsabilidad ambiental que estas instituciones particularmente poseen desde el propio ADN de los principios cooperativos, las lleva, no sólo, a generar un valioso compromiso con la sustentabilidad, sino también con todos los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030 de Naciones Unidas.

Que hoy la prioridad en el mundo científico y las políticas públicas pase inevitablemente por la búsqueda de los tratamientos más efectivos y la vacuna que nos proteja del COVID-19, no significa que esa agenda de la sostenibilidad haya dejado de ser prioritaria. Para ello, necesitamos que “el árbol de la COVID-19, no nos tape el bosque de los otros problemas”. Los líderes públicos, sociales, cooperativos y empresarios, tienen la obligación de no olvidarse de las otras “prioridades”, por ejemplo, la ambiental. Y aquí, el movimiento cooperativo tiene mucho para aportar y para ponerse a la vanguardia de los diferentes puntos de esta Agenda.

Las cooperativas  y la reactivación del comercio global

Por eso es necesario tomar dimensión del volumen y la importancia del cooperativismo argentino y, para ello, presentaremos algunos números sobre la base de la actualización de datos del sector realizada por el Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social (INAES), que es la autoridad nacional encargada de la promoción, el desarrollo y el control de las acciones de las Cooperativas radicadas en el país: 8.618 empresas Cooperativas con un total de 17.818.197 asociados y que estas empresas generaron 78.032 puestos de trabajo asalariado, mientras que las cooperativas de trabajo registran 115.728 asociados, generando un total de 193.760 puestos de trabajo. 

La distribución territorial que surgen del relevamiento da cuenta de que la mayor parte se encuentran localizadas en el interior del país, por fuera de los grandes centros urbanos de CABA, Rosario y Córdoba. En referencia a este último dato, existen cooperativas en 2700 municipios del país, generando una amplia Red Federal, a lo largo y ancho del país, que será imprescindibles para promover una salida económica post-pandemia que garantice ciertos equilibrios sociales, que el mercado por sí sólo no los podrá resolver.

En el mismo sentido, la capacidad organizativa de las empresas cooperativas, en distintas actividades económicas; ya sea telefonía e internet, servicios públicos, agua, consumo, agropecuarias, construcción, salud y trabajo, sirven como base para la recuperación económica. En este último ítem, tal vez la fórmula del cooperativismo de trabajo permita un cauce razonable y legal para la continuidad de fuentes laborales, que entraron en crisis a partir de la Emergencia Sanitaria que vive nuestro país y el mundo.

Por lo tanto, a su vez en el ámbito global, frente a la crisis, las cooperativas coadyuvarán a la reactivación del Comercio Global, para distribuir equitativamente esos beneficios en base a sus principios y valores, a fin de bregar por un mundo más solidario que merezca ser vivido.

Fuente: http://www.uba.ar/noticia/19960

También puede gustarle...