Económicas llega a los barrios con asesoramiento financiero

Ante la crisis económica, docentes y estudiantes se acercan a los vecinos para asesorarlos sobre sus problemas económicos y negocios personales. También brindan capacitaciones en la Facultad para toda la comunidad.

“Estamos buscando que desde el CEGEPyN surjan los docentes que puedan estar a cargo de esas prácticas sociales y que, de este modo, el voluntariado también les sirva para su carrera profesional”, afirmó Jara.

Es una mañana fría de invierno en el barrio de Ramón Castillo y más de 150 personas hacen fila para consultar a los profesionales que atienden los stand que montó el programa UBA en Acción. A diferencia de las visitas que ya recibieron de médicos y odontólogos, esta vez los sorprende la llegada de economistas y contadores. La convocatoria es masiva, no sólo por la novedad, sino porque con la crisis aumentaron los problemas financieros y la demanda de profesionales que los asesoren para resolverlos.

Desde el Centro de Estudios y Gestión de la Economía Personal y Negocios (CEGEPyN), docentes y estudiantes de la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA ya visitaron las villas 20 y 1-11-14, la escuela técnica de la UBA en Villa Lugano y el barrio Ramón Carrillo, para atender consultas de vecinos sobre finanzas personales y negocios.

Carlos Jara, secretario de Extensión de Económicas, explicó que la propuesta apunta a brindar un servicio para toda la comunidad, y que con ese objetivo también se ofrecen capacitaciones en la Facultad, abiertas al público en general. Además se prevé ampliar la llegada a las sociedades de fomento y clubes de barrio, y trabajar junto con la Defensoría del Pueblo de la Ciudad para acercarse a más vecinos. “La idea es acompañar a toda la sociedad”, sostuvo.

Las consultas abarcan temas relacionados con la AFIP y la Anses, como jubilaciones, pensiones, Monotributo e Ingresos Brutos, asistencias sociales como la Asignación Universal por Hijo, así como endeudamientos con préstamos personales y tarjetas de crédito, y conflictos que puede tener un negocio cuando se corta la cadena de pagos, entre otros.

A partir de las consultas que recibieron, los docentes de Económicas advirtieron que muchas personas están atravesando una situación compleja porque con la crisis económica quedaron endeudadas con préstamos personales o tarjetas de crédito y necesitan un consejo profesional para salir de esa situación. “Recibimos la consulta de una señora que sacó un crédito por 1500 pesos para comprarse un ventilador, pero tenía que devolver más de 4000, porque no estaba considerando que con cada cuota se paga los intereses y el IVA asociado a estos”, ejemplificó Laura Fernández Schwanek, subdirectora del CEGEPyN.

Desde el CEGEPyN, docentes y estudiantes de la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA ya visitaron las villas 20 y 1-11-14. Además, 15 alumnos se capacitaron como voluntarios del proyecto de extensión.

“Hay mucha gente que tenía un ahorro, puso un negocio y ahora no sabe qué hacer con una cadena de pagos y cobros que está trabada por la falta de ventas. Otras personas no vienen pagando el total de la tarjeta de crédito ante cada vencimiento y les están cobrando intereses altísimos, cuando podrían acceder a un crédito por home banking a una tasa menor”, dijo Diego Parrás, quién está a cargo de área de Gestión de Finanzas Personales del Centro. “Mucha gente no lo hace, por desconocimiento. Por eso creemos que desde la Facultad podemos brindarles una ayuda”, consideró.

También se recibió en los puestos de Económicas en los barrios una gran cantidad de consultas de mujeres, muchas de ellas con sus hijos o estando embarazadas, sobre las asignaciones familiares. Y otras personas preguntaron cómo inscribirse al monotributo o a Ingresos Brutos, y qué requisitos deben cumplir.

“Damos una capacitación integral, desde la parte regulatoria hasta la de financiamiento”, dijo Marcelo Guglielmino, director del CEGEPyN. “Recibimos consultas de personas mayores que no saben cómo hacer un trámite jubilatorio o una pensión, así como de trabajadores que están necesitando una ayuda para regularizar su situación con el AFIP y llevar adelante sus actividades bajo la normativa vigente. También de un pequeño negocio o un club de barrio que necesita un equipamiento y no sabe cómo financiarse”.

Al atender a las consultas, el equipo de voluntarios también encontró que muchas personas no tienen mail o un celular fijo y que algunas tampoco tienen computadora. Esta situación los condiciona a la hora de querer pedir un turno en la Anses o en la AFIP, por ejemplo, o de consultar los instructivos que están en las páginas Web de esos organismos para hacer los trámites.

“Incluso hay gente que se aprovecha de ese desconocimiento y les cobra mucho dinero por hacer trámites que son muy sencillos. Por eso la intención es capacitarlos y que ellos mismos puedan ir desarrollando las habilidades”, afirmó Parrás.

“Esto no significa que vayamos a reemplazar el rol del contador o del economista, sino que muchas de estas personas no pueden acceder a un profesional, y esto no es sólo por una cuestión económica, sino también por la falta de acceso al conocimiento”, dijo Guglielmino. “Además nosotros ayudamos y capacitamos a la gente en trámites personales que, en principio, no necesitarían a un contador para hacerlos”, añadió.

Voluntarios capacitados

Desde a creación del CEGEPyN ya se capacitó a 15 estudiantes como voluntarios en todos los aspectos relacionados con las consultas que reciben de los vecinos. A futuro se espera que el programa se extienda, en base al gran interés que surgió de los alumnos de Económicas.

La participación de los estudiantes en este voluntariado se inscribe en el marco de las Practicas Sociales Educativas, promovidas por la Universidad de Buenos Aires. “En este sentido le explicamos a los chicos que, además de ayudar a personas que quizás no pueden pagar un asesoramiento, el trabajo de voluntarios también les sirve como formación profesional”, dijo Lucille Levy, presidenta del Centro de Estudiantes.

“Estamos buscando que desde el CEGEPyN surjan los docentes que puedan estar a cargo de esas prácticas sociales y que, de este modo, el voluntariado también les sirva para su carrera profesional”, afirmó Jara.

Además, Parrás adelantó que prevén capacitar a los voluntarios en relación a la generación de información útil para el futuro, para que aprendan a recabar datos y traducirlos en información. “La idea es, de acá a un año, tener estadísticas para utilizarlas como insumo y a futuro poder ver cuáles son los focos de problemas y generar mejores soluciones”, concluyó.

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