Con datos de celulares, miden la movilidad de las personas en cuarentena

Según el Tablero de impacto del coronavirus para la región publicado por la UBA, el CONICET, el BID y la Universidad de Chile, los argentinos se desplazan 41% menos por las medidas de aislamiento. Brasil ocupa el último lugar en el ranking de 22 países. La población de menores recursos tendría más dificultades para cumplir con las restricciones impuestas, por la necesidad de salir a trabajar.

Las medidas de aislamiento social obligatorio dispuestas por el Gobierno nacional disminuyeron sensiblemente la movilidad de las personas, pero de manera heterogénea hacia el interior de la población. Según un estudio conjunto de la UBA, el CONICET, el BID y la Universidad de Chile realizado con datos georreferenciados y anonimizados de celulares, la población de menores recursos se estaría desplazando más respecto de las personas con mayor nivel socio económico debido fundamentalmente a la necesidad de trabajar. Esta relación es inversa a la que se observaba antes de la cuarentena y se suma a otros factores de riesgo que mantienen los barrios más carenciados, como el hacinamiento y las dificultades para acceder a servicios básicos.

Esta información surge del Mapa de Movilidad de las Personas publicado en la web del Banco Interamericano de Desarrollo con estadísticas actualizadas día a día y por regiones, provincias y estados de 22 países de América Latina y el Caribe. La herramienta apunta a servir para monitorear las respuestas de la población a las medidas de distanciamiento social adoptadas por cada país para disminuir los contagios del coronavirus y colaborar en el diseño de políticas públicas.

Al viernes 12 de junio, la Argentina ocupa el puesto número siete entre los 22 países evaluados, con un 41% de reducción en la movilidad de las personas respecto de la semana que va del 5 al 11 de marzo, previo al comienzo de la cuarentena.

“Medimos qué proporción de las personas recorre al menos un kilómetro en un día y evaluamos diferencias por nivel socioeconómico en tres grandes centros urbanos de la región: Buenos Aires, Argentina; Santiago, Chile, y Lima, Perú. Encontramos que, en tiempos normales, las personas de mayor nivel socioeconómico del área metropolitana de Buenos Aires se mueven más. En tiempos de coronavirus sucede lo contrario: las que más se mueven son personas de menor nivel socioeconómico. Pensamos que la explicación se relaciona con que muchas de las tareas que llevan a cabo las personas de bajos recursos no se pueden realizar de manera remota. De todos modos, aún si no existiese esa asimetría, ellos tienen una mayor necesidad de salir a trabajar”, explicó Daniel Aromí, docente de la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA e investigador del Instituto Interdisciplinario de Economía Política de Buenos Aires (Conicet-UBA), quien fue uno de los responsables de la investigación.

“Otro ejercicio que estamos realizando se vincula con el uso del transporte público. Aquí encontramos un fenómeno similar. Todas las personas se mueven menos, pero con el coronavirus hay un uso mayor por parte de personas con menor nivel socioeconómico”, agregó. “También estamos haciendo estudios para la Ciudad de Buenos Aires sobre el desplazamiento de personas por cambios de hogar. Si bien los resultados son preliminares, estamos observando que muchas personas de alto nivel socioeconómico se están mudando de zonas más densas a otras menos densas, mientras con las personas de menor nivel socioeconómico ocurre lo opuesto, y están moviéndose hacia zonas de mayor densidad, que podríamos asociar a la crisis socioeconómica”, adelantó.

Los números del aislamiento

El Mapa de Movilidad de las Personas incluye un tablero de impacto del coronavirus donde se pueden consultar índices con la evolución diaria de la movilidad por país y provincia de un modo dinámico e interactivo. Ahí se puede observar que, al viernes 12 de junio, la Argentina ocupa el puesto número siete entre los 22 países evaluados, con un 41% de reducción en la movilidad de las personas respecto de la semana que va del 5 al 11 de marzo, previo al comienzo de la cuarentena. Brasil ocupa el último lugar en el ranking, con una caída de 21% en la movilidad.

Se observa una gran heterogeneidad hacia el interior de las provincias de nuestro país. Mientras muestra una disminución de 59% en la movilidad, en el otro extremo se ubica Jujuy, con 13%.

Además, se observa una gran heterogeneidad hacia el interior de las provincias de nuestro país. Mientras la Ciudad de Buenos Aires muestra una disminución de 59% en la movilidad, en el otro extremo se ubica Jujuy, con 13%. La misma tendencia dispar se repite en los demás países de la región.

También se analizó el impacto de las medidas de aislamiento social que se aplicaron a nivel nacional y regional en 20 países, de los cuales 19 cancelaron eventos públicos a partir de marzo, otros tantos cerraron escuelas, 16 cerraron restaurantes y bares y sólo 10 hicieron cuarentena. Según el estudio, la cuarentena redujo la movilidad 15% y el cierre de escuelas 3%. En cambio, cierre de bares y cancelación de eventos no tuvieron impacto en la movilidad. “Esto no quiere decir que estas medidas no fueron importantes, porque sí impactaron reduciendo la aglomeración, que también es fundamental para reducir la propagación del virus”, indicó el investigador.

Aromi advirtió que en las últimas semanas Google también generó un producto denominado “COVID-19 Community Mobility Reports” que aporta datos de diferentes países. No obstante, indicó: “Nuestra contribución es agregar una perspectiva desde el cientista social, al cruzar los datos de movilidad con otros que permitan entender, por ejemplo, cómo se están comportando personas de distinto nivel socioeconómico”.

En un artículo reciente publicado en la página Alquimias económicas, Aromí y Julián Cristiá, investigador del BID, afirman que frente a una mayor demanda que despertó la pandemia por nuevos indicadores que brinden información sobre tasas de contagio, surge una oportunidad para el uso de grandes volúmenes de información asociados al concepto de “big data”. La medición de la movilidad de las personas a partir de datos georreferenciados generados por celulares, por ejemplo, ofrecería una mayor rapidez, precisión y detalle respecto de estadísticas tradicionales.

Un aspecto adicional a contemplar está dado por las preocupaciones con respecto a la privacidad. Es importante que estas grandes bases de datos comerciales sean resguardadas por fuertes medidas de protección y que los análisis y los datos reportados no comprometan la privacidad de las personas.

“En la producción del Mapa de Movilidad de las Personas se ha seguido un estricto protocolo para asegurar la privacidad de los datos, que provienen de la empresa Veraset. La base de datos obtenida contiene datos anonimizados, es decir, no contiene nombres o números de celulares. Además, no contiene ningún indicador sociodemográfico como género, edad o nivel socioeconómico. El procesamiento de estos datos se ha regido por altos estándares técnicos de ciberseguridad para asegurar la protección de los mismos. Asimismo, el Mapa de Movilidad de las Personas contiene información a agregada a nivel de áreas geográficas. Finalmente, para asegurar la privacidad de los datos individuales, solo se publican los resultados para áreas geográficas que contengan al menos 100 celulares en cada período analizado”, detallaron.

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